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Anya Taylor-Joy confiesa que quedó devastada al verse por primera vez en The Witch: ‘Pensé que no volvería a trabajar’

Anya Taylor-Joy confiesa que quedó devastada al verse por primera vez en The Witch: ‘Pensé que no volvería a trabajar’

A sus 25 años, Anya Taylor-Joy es sin duda una de las actrices del momento, reconocimiento que le debe al menos en parte al éxito de la serie Gambito de Dama. Sin embargo, la carrera de esta guapa intérprete se remonta a años atrás, cuando participó en algunas producciones televisivas y cinematográficas. Entre sus primeras películas se encuentra The Witch (2015), una cinta de época con una trama de terror dirigida por Robert Eggers, producción que triunfó tanto en la taquilla como en festivales de cine, entre ellos Sundace. Sin embargo, para Anya no fue nada fácil verse por primera vez en este filme, de hecho, llegó a pensar que su papel como Thomasin podría ser el final de su carrera. “Rob nos puso la película unas dos horas antes de mostrarla al público y yo estaba devastada”, confesó la actriz en entrevista para The Hollywood Reporter. “Pensé que nunca volvería a trabajar”, confesó. “Todavía me dan escalofríos al pensar en ello. Fue la peor sensación de todas: ‘He decepcionado a las personas que más quiero en el mundo. No lo he hecho bien’”, dijo al recordar los pensamientos que se apoderaron de ella en aquella ocasión. “Suelo hablar mucho, me gusta comunicarme. No dije nada, solo lloré. No podía soportar el ver mi cara tan grande”, agregó. Sin embargo, Any no podía estar más equivocada sobre su trabajo en The Witch, pues tras esa película, llovieron proyectos los años siguientes, tanto en cine como en televisión: Morgan, Split, Glass en la pantalla grande, y The Miniaturist y Peaky Blinders en la chica. Sin embargo, en medio de este éxito, la intérprete llegó a considerar abandonar la actuación, pues pensaba que estaba dejando en segundo plano su vida personal. “Me tomó tiempo darme cuenta de que las personas a mi alrededor no estaban trabajando de la forma en que yo trabajaba. Pensé que todos terminaban un trabajo, subían a un avión y comenzaron el siguiente trabajo…. Pero estos son años cruciales en mi desarrollo como persona, y había puesto toda mi energía en dar cuerpo a otras personas, y de repente llegué a un punto en el que no tenía idea de quién era”, reflexionó. No obstante, fue justamente al trabajar en Gambito de Dama y en su nueva película Last Night in Soho, que redescubrió su amor por la actuación. “Me enamoré de mi trabajo nuevamente… Había olvidado que el trabajo me alimenta”, contó.